domingo, 16 de febrero de 2014

Cómo motivarte para ir al gimnasio


Inscribirte en un gimnasio es fácil. A veces demasiado fácil. Los promotores de los gimnasios te ofrecen visiones de ti mismo, mucho más esbelto, pero sin todo el trabajo duro que necesitas para lograrlo. A menudo, después de firmar en la línea punteada y comprometerte con un contrato por una cantidad fija de tiempo, comprendes súbitamente que has hecho un compromiso real y que incluso si no asistes, estás obligado a pagarlo. En lugar de lamentarte y gesticular cada vez que veas tu tarjeta de membresía del gimnasio, asume tu compromiso y mantén la motivación para asistir regularmente y lograr lo que originalmente habías soñado. 1 Ponte tu ropa deportiva. La perspectiva de ir al gimnasio y esforzarte más allá de tus límites puede ser intimidante, por lo que conviene dividirlo en pasos más pequeños. Toma el compromiso de ponerte tu ropa deportiva e ir al gimnasio, y si no tienes ganas de hacer ejercicio, no lo hagas. Piensa que puedes irte a tu casa tan pronto como llegues. Pero una vez que estés allí, no será muy difícil convencerte a ti mismo de hacer 15 minutos de ejercicio. Sólo 15 minutos. Una vez que hayas cumplido con esos 15 minutos, comprométete a hacer otros 10. Sigue esforzándote, gradualmente. 3 Haz una revisión de tu realidad financiera. Considera el costo que tiene no ir al gimnasio. Cada mes que no asistes, significa que malgastas tu dinero y no obtienes nada a cambio. Y cualquier equipo, entrenamiento privado o ropa que ya hayas pagado, representa más gasto y ningún beneficio. Suma los gastos en los que ya puedes haber incurrido: -Zapatos, equipo y ropa. Si no tenías ropa o zapatos de entrenamiento adecuados, es muy probable que hayas adquirido el equipo necesario para hacer tu sesión de gimnasia más eficaz. Las zapatillas deportivas o para correr pueden costar hasta $ 200 el par. Además puede sumarse la compra de guantes de boxeo, muñequeras, tobilleras. -Sesiones de entrenamiento personal. En algunos casos, cuando te inscribes en un gimnasio, puedes haber agregado unas cuantas sesiones con un entrenador personal, especialmente si te sentías motivado en ese momento. ¿Has hecho uso de ellas? ¿No? ¿Qué estás esperando entonces? -Servicios de cuidado de niños o bebés. Mientras que algunos gimnasios ofrecen el cuidado de niños gratuito, es posible que hayas pagado este servicio en tu gimnasio o en una guardería. Si es así, sería terrible malgastar unas horas libres de los niños. 5 Cómprate un buen equipo de gimnasia para estimularte. Si aún no lo has hecho, ve a una tienda de ropa deportiva de estilo moderno y divertido. Compra algunas piezas clave en colores brillantes o estilos interesantes, que te hagan sentir bien cuando las usas. Dado que el gimnasio es el único lugar donde usarás estas prendas, tendrás una nueva razón para ir. 6 Sé realista acerca de la frecuencia con la que puedes asistir al gimnasio. Si comenzaste con la idea de ir todos los días laborables a las 5 am, pero te das cuenta de que es realmente difícil mantenerlo mientras haces malabares con los niños, los horarios de trabajo y tus hábitos nocturnos, entonces es el momento para actualizar tus expectativas sin renunciar a todo. También debes considerar dónde se encuentra el gimnasio, ya que es más fácil asistir cuando el gimnasio se encuentra cerca de tu casa o de tu lugar de trabajo. Si no es así, trata de trasladar tu membresía a un gimnasio más cercano, si es parte de una franquicia. -Estudia tu horario. ¿Dónde hay un lugar para el gimnasio? ¿Realmente necesitas ver todos esos programas de televisión? ¿No podría alguien más recoger a tu hijo los viernes? ¿O tal vez tu computadora y tu club de bebidas no es ahora lo que solía ser, y podrías puede pasar esas horas en el gimnasio? Siempre hay un poco de tiempo de sobra en algún lugar. Anota las veces que vas a asistir al gimnasio en tu calendario o agenda digital y no ignores estas horas establecidas sin una muy buena razón, como emergencia o enfermedad. Mantener fija la hora, ayuda a desarrollar el hábito. -Aprovecha horarios poco usuales. Si el gimnasio está abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana, utiliza esas horas cuando el tráfico está tranquilo y puedes llegar en la mitad del tiempo que en hora normal. Además podrás estacionar más fácilmente, tendrás más tranquilidad y menos distracciones. -No te preocupes por las ausencias. Todo el mundo falta de vez en cuando, pero si tomas tus ausencias del gimnasio como una razón para no volver, eso es sólo una excusa. Acepta que has perdido un par de sesiones y comienza de nuevo. -Si has estado enfermo, no vayas. No debes ejercitar cuando estás enfermo, por no hablar de la propagación de gérmenes a tu alrededor. 7 Sigue el ejemplo de aquellos que entrenan para los Juegos Olímpicos. La mayoría de los deportistas mantiene objetivos claros y realizables, que alcanzan en el corto plazo, en lugar de establecer metas a largo plazo y sin etapas intermedias. Trata de fijarte un objetivo mínimo y luego subir la barra cuando lo hayas cumplido con éxito. Reduce el tiempo de gimnasio con el fin de aumentarlo. Tal vez cinco días a la semana sea demasiado ambicioso. ¿Qué te parece acortarlo a una vez a la semana y ver cómo te las arreglas con eso? Por lo menos estarás asistiendo y cuando te hayas acostumbrado a esa frecuencia, puedes pensar en aumentarla un poco. 8 Invita a un amigo. Pregúntale a un amigo si quiere acompañarte y ayudarte a mantener la motivación. Ir al gimnasio con un amigo es a menudo una salida divertida y ofrece el doble de la motivación para asistir y seguir ejercitando. Podrían tomar un café y charlar después del entrenamiento, para aumentar el placer de la salida. -¿No encuentras un amigo interesado? Considera la posibilidad de asociarte con alguien del trabajo. Si tienen horarios de trabajo similares, podrían quedar para ir al gimnasio inmediatamente después del trabajo o durante la hora del almuerzo. O puedes hacer un amigo en el gimnasio y arreglar para ir en el mismo horario. -Pregúntale a tu cónyuge, pareja o amante. Incluso esto puede crear un poco de competencia amistosa sobre quién baja más de peso o gana músculo más rápido. -Invita a toda la familia. Haz un pacto para reunirte en el gimnasio todas las noches, o cinco noches a la semana, para un entrenamiento de una hora. Lleva esta idea más lejos mediante la creación de una tabla de seguimiento que podrías colgar en la cocina, donde anoten el ejercicio realizado o la pérdida de peso, de manera de agregar más motivación. No te emociones con una membresía familiar por el momento; fíjate cómo avanzan las cosas antes de gastar aún más dinero. 9 Cambia tu rutina de ejercicio. Tal vez ya vas al gimnasio regularmente, pero se ha convertido en una rutina aburrida. Probar algo nuevo en el gimnasio y cambiar el equipo habitual, podría resucitar tu motivación para seguir adelante. Un cuerpo acostumbrado a un nivel de ejercicio o a una rutina, necesita retos nuevos y también la mente los necesita. Sorprende a tu cuerpo y continuarás mejorando tu condición física y obtendrás más diversión. -Prueba una clase. Has pagado más que equipo, así que investiga las diferentes clases y pruébalas. Lo más probable es que tu gimnasio ofrezca clases divertidas, incluyendo entrenamiento cardiovascular, pesas, kickboxing, Zumba y mucho más. -Mezcla cardio y pesas. Si eres como una rata corriendo en la cinta y te gusta simplemente subir, apretar un botón y seguir así durante 45 minutos, considera mezclar tu rutina, corre durante 15 minutos y luego prueba con pesas. -Inscríbete en sesiones adicionales de entrenamiento Boot Camp. Algunos entrenadores ofrecen sesiones de entrenamiento que no sólo dan un toque extra de gimnasia, sino que permiten probar algo nuevo y divertido (como correr por una pista de obstáculos o entrenar en una bolsa de boxeo). 11 Recurre a la visualización. Utiliza las imágenes mentales para motivarse. En el ojo de tu mente, visualízate a ti mismo entrenando en el gimnasio y disfrutando de ello. Imagínate logrando ciertos desafíos que te gustaría superar en el gimnasio. Por último, cierra los ojos y visualiza la figura que deseas esculpir con todos tus esfuerzos en el gimnasio, usando un atuendo que tienes muchos deseos de usar. 12 Escucha música. Hacer gimnasia es una ocasión para usar tu reproductor MP3 o tu iPod y escuchar tus canciones favoritas, incluso aquellas nuevas que te gustaría escuchar más. La música es un motivador fantástico y es aún más agradable cuando te puedes mover, siguiendo el ritmo. Muchos atletas entrenan con su música favorita, ya que tiene un efecto positivo sobre el sistema límbico del cerebro, provocando que las emociones respondan favorablemente al ejercicio. Y si no estás muy interesado en la música, prueba con sonidos de la naturaleza o música instrumental sencilla. 13 Trabaja en tu salud en general, más allá del gimnasio. Es desalentador esforzarte en el gimnasio sin ver resultados. Puede ser que tu dieta esté fallando o que no estés durmiendo lo suficiente. La buena salud y el estado físico son el resultado de prestar atención a todas las necesidades físicas y mentales. Por ello es importante que no descuides ninguno de los otros aspectos. -Come de manera saludable. Si el gimnasio ofrece servicios de nutrición, haz uso de ellos. Reduce el consumo de comida chatarra y los excesos que sabes que te están privando de nutrientes saludables. -Duerme adecuadamente. Ninguna cantidad de ejercicio va a compensar la falta de sueño y los estragos que causa en el cuerpo. -Minimiza el consumo de alcohol y reduce los cigarrillos. Ninguna droga recreativa mejora tu salud en general. FUENTE

lunes, 3 de febrero de 2014

Hambre fisiológico y hambre psicológico: aprende a distinguirlos

El hambre psicológico se caracteriza porque aparece de repente y suele ser por algún tipo de alimento en concreto, por norma general bastante insano y calórico: es lo que comúnmente llamamos antojos. Lo más importante para poder controlar estas situaciones en las que aparece el hambre psicológico pasa por reconocer el origen de los antojos: ¿como porque tengo hambre o hay algo más detrás?.

Por el contrario, el hambre fisiológico o hambre real se da cuando nuestro cuerpo nos pide combustible para funcionar. También se conoce como hambre estomacal, y las señales que nos alertan de que necesitamos ingerir alimentos pueden ser la sensación de estómago vacío o los ruidos estomacales.
Cuando tenemos hambre real, para calmarlo el cuerpo nos pide cualquier tipo de alimento y no necesariamente algo altamente calórico.

¿Cómo controlar el hambre psicológico? 
El primer paso para identificar el tipo de hambre que tenemos es pararnos unos minutos a pensar si realmente tenemos hambre o si se trata de un capricho o antojo: el solo hecho de detenernos a reflexionar ya puede ser un buen indicador. Comer de manera inconsciente y rodeados de distracciones nos impide ser conscientes del nivel de saciedad de nuestro cuerpo, como ya dijimos cuando hablamos del mindful eating.

 Identifica cuándo y por qué se producen estos “ataques de hambre”, que por norma general suelen darse frente a las mismas situaciones y a la misma hora del día. Si sabes que a partir de las ocho de la tarde te da antojo de galletas y estás preparado mentalmente para ello, será mucho más fácil controlarlo.

Planea algo diferente para ese momento del día: lee un libro, sal a hacer ejercicio, juega con tus hijos… Mantente ocupado durante ese período de tiempo.

Aliméntate de forma sana, y que eso se refleje en tu nevera. Si comes bien (cubriendo tus necesidades calóricas y de macronutrientes) y de manera saludable, será más difícil que caigas en los antojos.

Intenta no llevar una dieta muy restrictiva y realiza una comida trampa si lo consideras necesario para rebajar la ansiedad (la clave es “una” comida trampa, no todas).

Conócete a ti mismo y no te boicotees: si sabes que por la tarde te entra una ansiedad irrefrenable por comer chocolate, no tengas chocolate en casa, al menos hasta que puedas controlar los ataques de ansiedad.

 Debemos realizar un cambio de mentalidad y concienciarnos de que esos “ataques de hambre” son más algo psicológico que algo físico: aprende a diferenciarlos y tendrás media batalla ganada.

FUENTE

domingo, 2 de febrero de 2014

"Para mi correr es la más pura expresión de la libertad"

Esta es mi tercer semana corriendo casi todos los días 30 minutos. No tengo velocidad pero estoy feliz de haber superado la peor parte: COMENZAR DE CERO.
No sé si ya bajé de peso, no sé si me veo más delgada, pero si sé que estoy más feliz y contenta, todos los días me siento BIEN al correr. Leo sobre grandes atletas porque me inspiran y animan a seguir. Aquí les dejo material sobre un GRANDE que conocí esta tarde. No aspiro a tanto, pero me gusta saber que existen personas geniales y creo que puedo al menos no desistir de este deporte que tanto bien me está haciendo. Saludos y gracias por leer mi Blog.


Esta es parte de una entrevista que encontré en la RED a José Manuel Abascal

Han pasado casi 29 años de tu mítica gesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando rememoras aquella medalla? ¿Y nada más cruzar la meta que pensaste? 
Un recuerdo imborrable lleno de nostalgia y alegría. Nada más cruzar la meta pensé que había merecido la pena tanto esfuerzo y años llenos de dedicación espartana a tan duro pero apasionante deporte. 

¿Cuáles son los pilares básicos de un entrenamiento 
de un corredor popular que acaba de empezar? 
Tener mucha ilusión, marcarse una meta y entrenar con sentido común… como todo en la vida hay que dejarse orientar por los que tienen más experiencia y conocimientos. .

Fuente
Canal en YouTube de José Manuel Abascal
Libro en PDF sobre José Manuel Abascal

¿Es bueno hacer deporte después de una borrachera?

¿Quién no se ha pillado una borrachera en su vida?
Las intoxicaciones etílicas son algo muy habitual, una situación que se repite todos los fines de semana, ya que las salidas nocturnas de fiesta y los excesos con la bebida provocan estas situaciones que para muchos representan todo un problema físico, y es que lo es, pues el cuerpo sufre diferentes golpes que debemos enmendar al día siguiente. Muchas personas después de una borrachera se dedican a practicar deporte, y por ello en Vitónica queremos saber si es o no la mejor manera de volver a nuestro estado normal. Los efectos que una intoxicación etílica tiene en nuestro cuerpo de sobra son conocidos por todos nosotros, y es que uno de los más llamativos y que peor nos sienta es la deshidratación del organismo.
Una pérdida de líquidos que debemos mitigar mediante la ingesta de sustancias que nos aporten hidratación y sales minerales. Pero no solo esto es un efecto de una intoxicación etílica, sino que el almacenamiento de toxinas provenientes del alcohol y la eliminación por parte del organismo es otra de las consecuencias.

 Por ello es importante que aceleremos al máximo su eliminación a través de la orina y del sudor. Es cierto que cuando estamos de resaca casi nunca nos apetece realizar ningún tipo de actividad, ya que nuestro cuerpo apenas responde, pues nos sentimos cansados y sin fuerzas. En estos casos es necesario que antes de nada repongamos líquidos mediante la ingesta continuada de bebidas isotónicas que nos ayuden a reponer las sales minerales que el organismo ha perdido a través del hígado al asimilar el alcohol que ha sido el culpable de esa intoxicación.
Por norma general quedarnos en casa a descansar es lo que hacemos, cuando realmente es uno de los errores más habituales, ya que salir a la calle y practicar alguna actividad es la mejor solución. Cuando bebemos alcohol nuestro cuerpo lo asimila a través del hígado, una asimilación que genera un componente, el acetato que el organismo quema para obtener energía, dejando de quemar las reservas de grasa. Por eso es importante que después de una intoxicación etílica practiquemos deporte, ya que será la mejor manera de eliminar cuanto antes el acetato y devolver al organismo su proceso habitual de quema de grasas.

Pero no solo el acetato es una de las sustancias que el cuerpo genera, sino que se liberan otra serie de toxinas que debemos expulsar del organismo, y el sudor es la mejor manera de hacerlo. Eso sí, el riesgo de deshidratación es mayor, por lo que es necesario que el consumo de líquidos sea habitual y contante mientras practicamos deporte.

Un consejo es que si nos encontramos muy mal recurramos a actividades deportivas moderadas en las que el esfuerzo requerido no sea excesivo, ya que a pesar de ser bueno el ejercicio, nuestro cuerpo no estará en condiciones totales de poder afrontarlas correctamente. Por ello las que conllevan un riesgo las debemos dejar apartadas para hacer otras más sencillas y a la vez completas.

Fuente

miércoles, 29 de enero de 2014

Renton en Trainspotting:

 
 “Lo cierto es que soy una mala persona, pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida” ...

Alimentos para Adelgazar

Piñones 
Las nueces son excelente fuente de ácidos grasos omega-3, pero ¿sabías que los piñones también lo son? Estos son los que se utilizan en la salsa pesto (que es riquísima). Una porción es aproximadamente 167 piñones (un puñado, o unos 25 gramos) y aporta sólo 197 calorías (poco comparado con todo lo nutritivos que son). Además, incluyen proteína, lo que los hace ser unos snacks excelentes para eliminar el apetito y darle a tu cuerpo los bloques que necesita para construir músculo.
Aquí puedes ver 12 recetas con piñones.



Peras 
Las peras son una fruta riquísima que puedes incluir en ensaladas, guarniciones, o como postre. Aportan muchísima agua y muchísima fibra (cómelas con la piel para que aproveches la fibra) y son una merienda perfecta para quemar grasa (acompáñalas con un yogurt o con un puñado de nueces o almendras).





Pomelo (Toronja) 
Tal vez ya escuchaste alguna vez hablar de la dieta del pomelo… por supuesto es una dieta milagro que no recomiendo, pero a diferencia de otras dietas de este tipo, la dieta del pomelo se basa en algo que es cierto: el pomelo es una excelente fruta quemagrasa. Está cargada de licopeno (el antioxidante potente que le da el color rojizo y que es genial para la salud cardiaca), sino que también tiene mucha agua, vitaminas (sobre todo vitamina C), minerales, y fibra… y todo esto ayuda a que pierdas más peso más fácilmente. Además, los pomelos tienen un nutriente específico que ayuda a controlar – o incluso disminuir – los niveles de insulina en tu cuerpo. ¡Y si disminuyes los niveles de insulina en tu cuerpo entonces tu cuerpo va a tener menos tendencia a almacenar grasa!


Porotos negros
Las legumbres son excelentes alimentos, y entre ellas las habichuelas (caraotas o frijoles) negras son buenísimas. Una porción de habichuelas negras contiene cerca de 15 gramos de proteína y además 15 gramos de fibra. ¡Eso es muchísimo! Además, son bajas en calorías, así que son un alimento súper nutritivo, súper saludable, y adelgazante que puedes añadir a cualquier comida.
 La combinación de proteína y fibra, cuando lo comes, te ayudará a controlar mejor el azúcar en la sangre… ¡y eso ayuda a adelgazar más fácilmente!
Aquí puedes ver como cocinar los frijoles negros

Combinaciones Correctas 
Para quemar grasa eficientemente y mantenerte delgad@, es necesario que tengas los nutrientes adecuados en los momentos adecuados, un buen programa de ejercicios, y que tengas alguna forma para reducir el estrés (el yoga y la meditación son excelentes opciones). De lo contrario, tu cuerpo no quemará toda la grasa que puede quemar, y tus esfuerzos se verán disminuidos (o serán inútiles). Pero si incluyes los nutrientes necesarios (proteínas magras, grasas saludables, y muchas verduras), vas a ver que vas a quemar grasa más rápido, y obtendrás tu cuerpo delgado, tonificado, sexy y saludable… para siempre :)

Fuente: La chica de la dieta

martes, 14 de enero de 2014

¿Cuál es la mejor forma para bajar de peso?

Para bajar de peso debes comer menos. Consumir entre 300 y 500 calorías menos por día de la habitual. Si usted hace esto, usted va a perder peso de manera constante en un moderado ritmo.

Running y no desistir!

Paciencia, los resultados no son inmediatos 
No pierdas la paciencia. Los resultados, es decir, perder esos kilos de más, van a llegar, pero no el primer día. ´Practicando running los resultados son rápidos, pero no inmediatos. Al menos hay que correr tres semanas, cinco días a la semana, para notar sus efectos en el cuerpo´, dice Agustín Rubio, director del curso de iniciación al running de Running Company. Asimismo, indica que los principiantes ´creen que pueden hacer 20 minutos seguidos. Si no cumplen sus expectativas se frustran y abandonan. No se percatan de que el cuerpo humano responde mejor a pequeñas dosis (menos tiempo) y repitiendo más días a la semana. Lo mejor es empezar por hacer un minuto de carrera y dos caminando e ir aumentado en días posteriores según nos pida el cuerpo. Eso sí -advierte- en el entrenamiento no hay que darlo todo. Se aconseja quedarse con un poco de ganas de seguir para favorecer la motivación de volver al día siguiente´.  

No rendirse 
Si es la primera vez que uno se sumerge en el mundo del running hay que tener en cuenta que puede ser duro. Por eso hay que estar mentalizado y prepararse. Es posible que las fuerzas flaqueen en la primera salida y que inventes excusas para no salir nuevamente. Si espacias mucho el tiempo entre la primera vez que corres y la siguiente, es muy posible que abandones esta práctica. La continuidad es la prioridad. En cada salida notarás que requieres menos esfuerzo y que tienes más fuerza.
  
No gastar mucha energía al principio 
Uno de los grandes errores de los principiantes es empezar con mucha energía, realizando un gran esfuerzo que solo provoca fatiga y dejando al corredor varios días casi sin poder moverse por el dolor corporal. Sin embargo, ´las agujetas (dolor muscular) deben considerarse como parte del proceso porque el cuerpo se está adaptando a moverse más, se está desoxidando. (...) Al running hay que darle la oportunidad al menos un mes para darse cuenta de sus beneficios.  

Al menor dolor, detente 
Es esencial realizar estiramientos antes y después de la actividad a fin de prevenir lesiones. Si pese a eso, a la hora de correr de siente el menor dolor, detente. No fuerces tu cuerpo, debido a que una simple tendinitis puede pasar a algo más serio. Si sientes molestias es mejor parar, caminar y dejar un espacio de descanso para que el cuerpo se recupere. Tienes que realizar ejercicios de estiramiento todos los días, incluso cuando no vas a correr. Con cinco minutos después de levantarte de la cama es suficiente para aliviar las tensiones musculares.

Respira como te sientas más cómodo  
Es habitual que los principiantes digan que no saben respirar. Según Rubio, se debe hacer de manera natural por la nariz o por la boca, ´aunque hay teorías que dicen que lo óptimo es inhalar por la nariz y soltar el aire por la boca, lo mejor es que cada uno empiece sintiéndose cómodo para no fatigarse y controlar el ritmo cardiaco´.  

Cambia de ruta 
Una de las ventajas del running es la variedad. Tienes miles y miles de kilómetros a tu disposición. Puedes modificar tu ruta cada semana, planificar salidas de fin de semana a lugares agradables como parajes campestres o al lado del mar. Hay innumerables posibilidades. El aburrimiento no es una opción.  

Correr es gratis, pero las zapatillas no 
Muchos empiezan a practicar el running porque es un deporte gratuito. Sin embargo, tienes que invertir en tu calzado. No uses zapatillas ideadas para otras prácticas deportivas ni unas demasiado económicas. A la larga puedes provocarte una lesión. Las zapatillas tienen que adecuarse a las necesidades y hábitos del runner.

 Fuente

Alimentar tu cuerpo también significa evitar llenarlo de toxinas

En este momento, lo más probable es que tu cuerpo no sólo esté carente de los nutrientes que necesita sino que, además, esté cargado de sustancias tóxicas que le impiden funcionar adecuadamente. Esa es la razón por la que tienes sobrepeso, y por eso mismo es que no puedes perder esa grasa de más así pongas todo tu esfuerzo en hacer la última dieta de moda. Imagina tu pobre cuerpo haciendo todo lo que puede para obtener aunque sea un poquito de energía de todos esos alimentos desprovistos de nutrientes y colmados de toxinas que le das cada día. Todos los alimentos que no son naturales y que han sufrido algún tipo de procesamiento durante su producción o preparación pierden sus nutrientes originales y quedan llenos de residuos y sustancias químicas que son nocivas para tu cuerpo. ¿Cómo podría tu pobre cuerpo deshacerse de la grasa en esas condiciones, si está luchando por mantenerte con vida? Por eso,es urgente que transformes tu forma de alimentarte de ahora en adelante ¡y para siempre!

El hambre es la forma del cuerpo de decir que algo le falta

Para funcionar adecuadamente y para poder quemar grasa, tu cuerpo necesita tener suficiente agua y cantidades adecuadas de tres tipos de alimentos, que llamamos macronutrientes. Estos son:

Proteínas
Las proteínas son los componentes principales de nuestros músculos y se usan en muchos otros tejidos del cuerpo. Además de realizar funciones vitales (como en el caso del corazón y permitir nuestro movimiento, los músculos son los “hornos” en los que se quema la grasa. Los alimentos ricos en proteínas son las carnes magras de res y aves, los pescados y mariscos, los productos lácteos y los huevos. También las leguminosas y los frutos secos como almendras, maní y nueces son fuentes de proteínas.  

Hidratos de Carbono (o Carbohidratos)
Los carbohidratos son una de las principales fuentes de energía de nuestro cuerpo. Cuando consumimos carbohidratos, nuestro cuerpo los utiliza para realizar todas sus funciones vitales, almacena una parte en los músculos para poder utilizarlos cuando sea necesario, y el resto lo almacena en forma de grasa para un posible uso posterior. En una dieta para adelgazar no queremos comer carbohidratos en exceso, pero tampoco queremos dejar de comerlos por completo, pues hay que garantizar un buen suministro de nutrientes al cuerpo. Además, para que nuestro sistema digestivo funcione óptimamente(indispensable para poder adelgazar) necesitamos consumir suficiente fibra, un tipo de carbohidrato muy especial que encontramos principalmente en las verduras y hortalizas, las leguminosas, las frutas y los cereales integrales (como la avena, el arroz integral, la cebada y el trigo de grano entero). Además de ser fuentes de carbohidratos, los vegetales y frutas aportan gran cantidad de micronutrientes: antioxidantes, vitaminas y minerales que son indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo.
 
Grasas
Al contrario de lo que se cree comúnmente, las grasas son necesarias como parte de una dieta para adelgazar. Llevar una dieta “baja en grasas” no sólo puede impedir el proceso de adelgazamiento, sino que puede acarrear muchos riesgos para la salud a largo plazo. Sin embargo, no todas las grasas son saludables, y el éxito de la dieta radica en saber cu áles grasas se deben consumir. Incluidas en moderación en la dieta, las grasas saludables ayudan al cuerpo a mantener el buen funcionamiento de las células, a absorber un gran número de vitaminas y a deshacerse de la grasa almacenada. Las mejores fuentes de grasas para una dieta equilibrada, saludable y adelgazante son el aceite de oliva y el aceite de coco vírgenes, los frutos secos (almendras, nueces, avellanas, pistachos, piñones, etc.), las semillas (de linaza, girasol, ajonjolí, etc.), el aguacate, la yema de huevo e incluso el cacao. También los pescados azules, como el salmón, las sardinas y el verdel, son fuente de Omega 3, una de las grasas más saludables que existen y que ayuda a adelgazar.

Alimenta a tu cuerpo

La verdadera razón por la que no logras adelgazar es porque tu cuerpo no está bien alimentado. Piénsalo: adelgazar es deshacerse de toda esa energía (la grasa) que tu cuerpo tiene almacenada. 

Si tu cuerpo no funciona bien, ¿cómo esperas que se desprenda de su reserva de energía? Todas las causas de fracaso en la pérdida de peso se pueden explicar mediante este principio. Ya sea que no adelgazas por desequilibrios hormonales, porque no aguantas llegar al final de la dieta y la rompes, porque rebajas pero luego sufres efecto rebote o porque la ansiedad por comer dulces y pan no te deja vivir, TODO tiene su origen en una mala alimentación (léase: falta de nutrientes).

Si te propones comenzar una dieta que sea saludable y que al mismo tiempo te permita quemar la grasa en exceso y deshacertede tus kilos de más, es importante que conozcas cuáles nutrientes debes darle a tu organismo. Darle al cuerpo los nutrientes que necesita es necesario para ayudarlo a deshacerse de la grasa eficientemente. Si privas a tu cuerpo de alguno de los nutrientes necesarios, él no podrá funcionar adecuadamente. Sí, es posible que pierdas peso, pero no será de la manera correcta y con toda seguridad lo recuperarás cuando retomes una alimentación más completa.

Cuando el cuerpo no tiene los nutrientes que necesita sufrimos ataques de hambre y antojos, que son reflejo de las deficiencias nutricionales y de los desequilibrios hormonales causados por una alimentación inadecuada.
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